La Lengua no tiene hueso


Alguna vez se han parado a pensar el mal que se le puede llegar a hacer a una persona, cuando realmente casi no se la conoce, pero por alguna razón todos hablan mal de ella?. Alguien se ha preguntado, por qué, de qué manera y las razones?, o simplemente, es mucho más fácil señalar, criticar y reírse. Y nosotros, nos hemos visto al espejo?. Somos perfectos?. Y es que señores, la lengua no tiene hueso.

 

 

Aarón es un gran ejemplo, nadie de los que hablan de él lo conocen realmente pero es más fácil hacer caso a las habladurías, que descubrir verdaderamente quien es esa persona.

A Aarón como a todos nos ha pasado, le hicieron mucho daño. Lo acusaron de algo que él no fue autor, más bien la historia fue al revés de cómo fue contada, pero claro todo el mundo creyó la versión equivocada. Todos lo señalaron, lo apartaron, lo discriminaron, dónde estaban aquellos que se decían ser sus amigos?, porque ni siquiera le dieron opción a defenderse o dar su versión. Es muy triste, cuando uno mismo va por la calle y lo señalan, lo miran de arriba abajo, como si fuera un criminal. Y la familia? Ya no es el daño que puedan hacer a la persona con las mentiras, es el que hacen a los seres queridos de este, el dolor que causan a los familiares más allegados, ¿Cómo se puede defender una persona si ha sido condenada sin juicio?, dicen que el tiempo lo cura todo, pero las secuelas quedan en el interior.

Aarón rehízo su vida, se fue a vivir fuera tres años, terminó sus estudios, emprendió una nueva vida que le hizo remontar moralmente y después de pensarlo mucho volvió a su tierra y se puso a trabajar de lo suyo. El destino quiso que hiciera nuevos y buenos amigos, personas a las que no les ha importado su pasado, le han ayudado, han estado a su lado, incluso abriéndole un nuevo camino profesional. Miren ustedes, parecía que el tiempo sí que lo borraba todo, como dice el refrán.

Pero como vivimos en la sociedad en la que vivimos, llena de marujeos. La historia se repite. Aaron consiguió alcanzar una meta no marcada pero conseguida, un reconocimiento profesional, ayudando a los suyos, estando al lado de sus amigo. Y alcanzado ese momento de su vida, se da cuenta que vuelve a su vida el odio, las envidias y habladurías (Que si Aarón es esto, que si ha hecho lo otro, que si no hay que fiarse de él). 

Sin embargo es curioso, todo esto sale de alguien muy cercano a Aarón, alguien que le demuestra su amistad, que es su “amigo”, persona que conoce o debería conocer perfectamente a Aarón. Nuestro protagonista no entiende todo lo que se están diciendo, ese amigo está con él siempre, sabe como es, y se pregunta, cuando Aarón ha actuado de esa forma?, cuando ha podido hacer eso?, si él no es así?. 

Las acusaciones de este amigo que dice ser su amigo, no se entienden y no son claras, ya que Aarón no es así, no es su forma de actuar y además, con su dedicación e implicación profesional no está para perder el tiempo en tonterías. De nuevo, por ignorancia y darlo todo por los demás, inconscientemente se crean celos y envidias.

Esta Historia real la vamos a dejar ahí……..

Aarón decidió junto a los que creen en él de verdad, no hacer caso, seguir con su trabajo y su vida adelante, siendo eso  es lo que venció a las habladurías con malas intenciones.


Lo que quiero trasmitir en esta historia, es que hay que cuidar muy bien al amigo que tienes a tu lado, al que te está ayudando, a ese amigo incondicional que lo da todo por ti, sin pedir nada a cambio. Que el valor de la amistad en los tiempos que corren se ha perdido, por el egoísmo que hemos adquirido las personas.

De que sirve hablar por hablar, seguir el bucle de lo que se dice sin saber quien lo dice, decir mentiras, pisar por satisfacción propia a quién te ha ayudado. Es realmente una diversión española difamar envidias sobre los demás?.

Analizarlo, pensarlo!!!. Que amigos de verdad hay muy pocos y a esos se les conoce de verdad, además en un momento dado, ellos pueden ser como tu propia familia.

Un consejo; si escucháis comentarios de quien sea, averiguar primero que hay de cierto, y si creéis conocer a vuestro amigo, pensar si es cierto, si dudáis lo más mínimo lo consultareis con él, porque tiene derecho a dar su versión. Si realmente lo conocéis y sois su amigo sabréis apoyar, aconsejar y ayudar. Os alegrareis por todo lo bueno que le pase, llorareis con él, reiréis con él. Pero nunca lo traicionareis.

Si la lengua no tiene hueso, ponérselo vosotros, que la vida es más bonita siendo honesto.